28 de abril de 2008

Sergio Ramelli ¡Presente!


Jóven militante del Fronte della Gioventù asesinado a golpes de llave inglesa en Milán a los 18 años de edad por miembros del grupo ultraizquierdista "Vanguardia obrera" hace hoy 33 años.

29-04-1975/29-04-2008

Los hechos: 1 2
Homenajes: 1 2 3 4 5

Nueva diplomacia "española"

24 de abril de 2008

Turquía no es Europa

Sigue la campaña en contra de la entrada de Turquía en Europa. Se trata de tachar en todos los billetes de euro, cuantos más mejor, a Turquía. Nosotros ya la hemos tachado en los nuestros.



22 de abril de 2008

Marinetti y el futurismo


Filippo Tommasso Marinetti, fundador del movimiento cultural conocido “futurismo”, nació en Alejandría (Egipto) el 22 de diciembre de 1876; y murió de un ataque cardíaco en Bellagio, Como, el 2 de diciembre de 1944.

Después de haberse doctorado en las carreras de Letras en París y de Jurisprudencia en Génova, publicó sus primeros libros. En Milán, en 1905, y con la colaboración de Sem Benelli, fundó la revista Poesía a cuyo éxito contribuyeron Jean Cocteau, Miguel de Unamuno, William Butler Yeats, Gian Pietro Lucini, Giovanni Pascoli, Trilussa –seudónimo de Carlos Alberto Salustri –, Aldo Palazzeschi, Corrado Govoni, Ada Negri y Biagio Marin.

En 1909 publica en el periódico francés Le Figaro el Manifiesto futurista.

De amplia actuación en el movimiento político fascista, participa en varias manifestaciones belicistas, y en 1935 parte para la guerra de Etiopía, y más tarde (1942) pelea en el frente ruso. Caído el régimen fascista en 1943, Marinetti adhiere a la República Social Italiana creada por Mussolini en septiembre del mismo año.

El movimiento futurista por él fundado, responde a la actitud desdeñosa y aristocrática de los intelectuales de vanguardia en relación con las realidades comunes y con los valores clásicos y tradicionales. Busca la originalidad, el irracionalismo, la exaltación de la euforia por los momentos fugaces y la exaltación de la tecnología.

A través de veladas poéticas de encuentro con el público, y de revistas como Lacerba, los futuristas difunden sus ideas, en las que exaltan sentimientos ultra nacionalistas, el amor al peligro, la exaltación de la energía, del coraje y de la audacia; la admiración por la velocidad, la lucha contra el pasado, la exaltación de la agresividad y de la guerra, considerada como “la única higiene en el mundo".

21 de abril de 2008

Negras tormentas

Llegará como la más negra de las tormentas, generada por el derrumbamiento de las colosales estructuras cuyos cimientos fueron poco a poco carcomidos quedando antes del final cual pirámide invertida.
Traerá llanto, dolor y muerte, traerá una nube de cenizas que eclipsará el sol durante meses, años, décadas o quizá siglos e impedirá ver más allá, igual que antes con la diferencia que el manto de otrora era disfrazado en blanco y el de después será negro y no quedará ya en el corazón de los hombres fuerza ni ilusión. Y los débiles sucumbirán al pánico, y los viles perderán las caretas para flagelar sus espaldas ahora con más fuerza y no habrá nada que les inste a ocultarse porque nada existirá.
Así transcurrirán meses, años, décadas o quizá siglos y el pan no llegará a los platos ni el vino a las copas. Será entonces cuando los aletargados antes por el velo blanco que cubría sus rostros, abran los ojos para cambiar la realidad, aunque ya será tarde, porque mientras hubo tiempo, nada hicieron, porque cuando el estómago se llena los ideales se desvanecen y a lo que se tiende es a recostarse en lechos de ensueño y aparente felicidad. Porque cuando la tormenta está encima no queda tiempo para amarrar los barcos si no se hizo esto antes.
Será en estos momentos de agonía desesperada cuando algunos recuerden a aquellos de corazón templado, a aquellos de los que antes se mofaron y a los que insultaron, será en esos momentos cuando algunos recuerden las palabras de aquellos que en su día oyeron pero no escucharon. Y quizá, solo quizá haya una esperanza. Cuando unidos por una causa y una idea resurjan de las cenizas de aquello que fue, y con otra forma de hacer las cosas construyan sobre un inmenso solar vacío los cimientos de una gran empresa, el sueño que esta vez podrá hacer realidad, un sueño de justicia y de grandeza. Aunque para ello antes deba faltar de nuevo el pan, la ilusión y la felicidad.
Amadis, del Radix 2

18 de abril de 2008

KHAM


En estos días se pueden observar en las televisiones las imágenes de anónimos corredores portando la llama olímpica, que realiza un dilatado periplo internacional como parte de la liturgia protocolaria propia de los Juegos.

Una llama envuelta en el velo de la vergüenza y de la infamia, que mira de soslayo para no ver de frente como los supuestos principios inalienables y los elevados argumentos morales que se esgrimen habitualmente en otras ocasiones se pliegan ahora, de forma interesada e hipócrita, ante el régimen tecno-comunista de la República Popular China, parapetado tras el empalagoso y edulcorado discurso olímpico. Mientras, multitud de exiliados tibetanos y activistas solidarios persisten en su empeño de boicotear los actos.


Sin embargo, el origen de la llama que prendió la rebelión tibetana, cuyas consecuencias sólo vislumbramos fugazmente en la actualidad, se pierde mucho tiempo atrás en unas apartadas tierras de las planicies de Asia Central. Esta es la historia de un pueblo y un país olvidado, al que estas breves líneas brindan un humilde homenaje.


En el cuadrante sudoriental de la extensa meseta del Tíbet, inmediatamente al norte de la Birmania más recóndita y de las húmedas tierras de Assam regadas por los afluentes del Brahmaputra, se encuentra un ignoto país llamado Kham.


Por su particular personalidad, Kham constituye una de las tres entidades tradicionales que históricamente componen el Gran Tíbet, mucho más amplio que el territorio circunscrito a los encorsetados límites administrativos del actual Terriorio Autómono de Tíbet, impuestos por las autoridades chinas.


Con unos contornos un tanto difusos y no completamente definidos, el territorio de Kham, con una superficie aproximadamente 600.000 km2, presenta una forma sensiblemente rectangular. Al norte del mismo, buscando los confines de las remotas estepas mongolas, se extiende el vasto e inhóspito Amdo, otra de las singulares entidades históricas tibetanas, tierra natal del actual Dalai Lama y donde se encuentra Khum-Bum, el mayor monasterio del Tíbet oriental. Al oeste de Kham se encuentra el Tíbet propiamente dicho, recostado sobre la altiplanicie que se extiende tras el Himalaya.


Kham está ampliamente drenado de norte a sur por las corrientes de varios grandes ríos: el Salween, el Mekong, el Yangtsé, entre otros, cada uno de los cuales a su paso acoge luego en sus riberas a numerosos pueblos y civilizaciones.


Históricamente, el Gran Tíbet, incluyendo el Kham y Amdo, nunca ha formado una unidad política. Virtualmente independiente hasta bien entrado el siglo veinte, la parte Oriental quedó progresivamente sometida a la férula china y tutelada más o menos nominalmente. Sus territorios fueron así segregados e integrados administrativamente, con sus fragmentos incorporados a varias provincias chinas limítrofes, dotadas de poéticos y sugerentes nombres: el Yunnan (el Sur Nuboso), Szechwan (las Cuatro Corrientes) y el inmenso Tsinghai (el Lago Azul). Este último engloba casi todo el Amdo, hasta llegar a los extensos territorios desérticos del Turquestán Chino (hoy Sinkiang-Uighur), en el extremo occidental.


Todos estos territorios están pobladas por numerosas y variadas minorías étnicas (y religiosas), muy diferentes de la etnia han, predominante en China, a las que progresivamente el régimen comunista está sometiendo sistemáticamente a un proceso de colonización y disolución cultural, con el fomento de la inmigración de población han procedente del Este.


Estas vicisitudes históricas han hecho que el país de Kham haya visto rota su unidad, dividido artificialmente en dos mitades, ambas separadas por el Yangtsé, con su parte oriental amputada y anexionada fragmentariamente a las provincias chinas periféricas, mientras la parte occidental permanece integrada en la región del Tíbet.


Pero lo que realmente proporciona la peculiar identidad a Kham, más allá de la orografía y los accidentes geográficos, es su población nativa original.


Los khambas, o khampas, de porte orgulloso y distinguido, que incluso poseen rasgos étnicos diferenciados, son tradicionalmente grandes jinetes y guerreros, así como también comerciantes, cuya reputación les distingue del resto de los tibetanos. En su memoria atávica colectiva figura en un lugar primordial un personaje: el gran rey y conquistador Song-tsen Gampo, antiquísimo émulo de Gengis Kán o Tamerlán en la forja de un vasto imperio, pero tan desconocido como el propio Kham.


Hasta la invasión comunista china en los años cincuenta, Kham era un estado feudal. La relación entre nobles, monjes y súbditos era materializado a través de un vínculo de sumisión, con la particularidad de que no era de servidumbre sino vehicular.


Religiosamente, los khambas practican el budismo y algunos la ancestral religión bon, aceptando al Dalai-Lama como cabeza político-religiosa.


Por algo el país de Kham fue el corazón de la rebelión tibetana de 1959, siendo khambas quienes encabezaron y protagonizaron la sublevación anti-china a finales de los cincuenta, prosiguiendo durante muchos años la resistencia desde el exterior. Organizados posteriormente en el secreto Ejército Voluntario de Defensa Nacional, sus guerrillas actuaban desde bases en Nepal e India, cuyo rastro de su actividad clandestina se pierde oculto en los archivos de la inteligencia norteamericana.


Hoy se desconoce el número de khambas, que nunca fue elevado dada la baja densidad del territorio, apenas unos cientos de miles, lo que se acentúa debido al estado latente de conflicto interno y al flujo del exilio asentado en la India.


Es la China comunista la responsable del silencioso genocidio étnico y cultural en la planicie tibetana, en las montañas, desiertos y mesetas del Asia central. El régimen para el que no habrá Nurembergs ni Tribunales Penales de La Haya. Ni enérgicas condenas más allá de la mera retórica autocomplaciente. Ni indignadas protestas de los adalides de la corrección política. Todo justificado en favor de los saldos de exportaciones favorables, los balances contables positivos y los rentables índices inversores… en el mayor mercado del mundo. Y en la mayor dictadura.


Hecho por "El Bígaro"

10 de abril de 2008

Recomendación musical: Sköll - "Il segreto di Lacedemone"


Por fin hemos podido escuchar el nuevo CD del cantautor Federico Goglio, más conocido como Sköll "Il segreto di Lacedemone" publicado el pasado noviembre por Rupe Tarpea Produzioni, y podemos decir que nos ha parecido una maravilla, con una calidad de grabación a nivel profesional
Las 10 canciones que componen el disco tienen una temática bastante variada, pero como el propio autor ha reconocido es una oda a la lucha, como en anteriores trabajos tiene temas inspirados en el Japón imperial, también tiene un tema sobre el conflicto irlandes (en el que se posiciona a favor de éstos), otro dedicado a su padre, etc.
En esta ocasión no hay sonidos eléctricos ni guitarras distorsionadas ni batería, es una producción totalmente acústica en la que incorpora la guitarra acústica, el piano y el arpa, haciendo que junto a su peculiar voz adquiera mucha más resonancia y quede más marcial aun que en los discos anteriores.
Estos son los títulos de las 10 canciones:
1)Notturno futurista 2) L'era della spada 3) Bushido 4) Pioggia d'Irlanda 5) Sotto la pelle 6) Tutto parla di noi 7) Identitario 8) La congiura delle polveri 9) Vent'anni 10) Dio della guerra
Para adquirirlo recomendamos Velsas, por 13 euros, no os arrepentiréis.

Acto del Frente Nacional

Nos han mandado los camaradas cántabros del Frente Nacional este anuncio. Como ya dijimos sólo anunciaríamos este tipo de actos en casos muy concretos y este es uno de ellos, tanto por las expectativas como por dinero y trabajo invertido.

Pero repetimos que es una excepción y no se convertirá en habitual este tipo de entradas.