8 de enero de 2009

Remember, remember, the Fifth of November...

Todos los años, el 5 de noviembre, en las tierras inglesas y especialmente en el área de Londres se celebra una particular conmemoración popular. El día de Guy Fawkes.

En España, esta celebración extranjera así como el motivo que dio origen a la misma son prácticamente desconocidos. Porque el festejo tiene por objeto el recordar el aniversario de la frustrada tentativa que en 1605 pudo haber cambiado la historia de Inglaterra, la cual pasaría a conocerse desde entonces como la "Conspiración de la Pólvora".En un momento de dura represión anticatólica en dicho país, la acción, por sus implicaciones, habría gozado de innumerables simpatías en la España de entonces. Y quién sabe si en esa época no contaría con algo más que la mera expectación.

Los protagonistas de la conspiración, supuestamente alentada por algún noble cuya identidad y participación nunca fue aclarada, fueron un grupo de católicos ingleses formado originalmente por Robert Catesby, instigador principal y cabecilla de la misma, implicado en la anterior conspiración de Essex, acompañado de John Wright y Thomas Winter. Su pretensión: volar el Parlamento inglés en el día de su apertura, una vez que en él estuviesen presentes los lores protestantes y aprovechando que el rey acudía a la inauguración del mismo.

A ellos se unieron posteriormente Thomas Percy y Guy Fawkes, este último antiguo soldado del ejército español en Flandes. El grupo se vio ampliado finalmente con la incorporación a la trama de John Grant, Robert Winter (hermano de Thomas) y Bates, criado de Catesby.

Urdido el plan, en 1604 alquilaron una casa junto al edificio del Parlamento, donde secretamente durante ese año los primeros conjurados iniciaron un túnel que debía llegar hasta situarse bajo su objetivo. Sin embargo, ante las dificultades del proyecto, en marzo de 1605 los conspiradores consiguieron discretamente el alquiler de una bodega ubicada bajo la Cámara de los Lores, donde comenzaron clandestinamente a acumular explosivos, hasta 32 barriles de pólvora cubiertos con leña, abandonando la idea original del túnel.

Guy Fawkes sería el encargado de ejecutar materialmente el atentado. Nacido en 1570 en la bella ciudad de York, en el norte del país, de padres protestantes y convertido al catolicismo, en su fervor se había alistado como soldado en un regimiento de exiliados ingleses encuadrado en el ejército español de Flandes (1593).

Descubierta la trama en las vísperas de la fecha elegida, la del 5 de noviembre de l605, Guy Fawkes fue prendido poco antes de la medianoche del 4 de noviembre, cuando se aprestaba a la espera de dar fuego a los barriles de pólvora almacenados bajo las casas del parlamento inglés. El episodio se saldó con la muerte de sus protagonistas. Ocho de los cómplices fueron ejecutados, entre ellos Fawkes, ahorcado en Londres tras sufrir suplicio (1606). Los conjurados que consiguieron huir de Londres en un primer momento, fueron capturados o perecieron en un ataque a manos de sus perseguidores algunos días después, como el propio Catesby, que pretendía incitar una rebelión en Warwickshire.

Hoy en día, entre la costumbre popular y el tono festivo, los fuegos pirotécnicos acompañan a la inquietante letanía popular que los niños recitan de memoria: "Remember, remember, the Fifth of November...", cuyos versos hablan del recuerdo de la conjura, de traición y de pólvora.

En memoria de una jornada histórica que no fue. O de lo que podía haber sido. De quién, en un acto decidido y desesperado, para muchos pasó a la historia desde entonces como un traidor. Pero, ¿lo es para todos?.

En el día de Guy Fawkes.

El bígaro

3 comentarios:

Picolo falangista dijo...

putos sajones, q pena no haberles conquistado la islita, asi sabrian conducir como dios manda jajaja
aunke ya les humillamos en bastantes batallas, sobretodo durante la guerra de la oreja de jenkins ^^

Anónimo dijo...

Aqui se organizo algo asi.

Tras el fallido 23-F y para ajustar cuentas con los traidores, desertores y los chivatos que jodieron la operación, se preparo un gran atentado contra la cupula del Estado.

El objetivo era la tribuna del Desfile de las Fuerzas Armadas en Coruña, en 1985. Que ocupaban los Borbones y el Gobierno de Gonzalez, asi como los altos mandos del Ejercito.

Se hizo un tunel con forma de T, bajo la tribuna, se colocaron los explosivos. Pero uno de los integrantes del "comando" era un chivato del CESID.

El area de involución del CESID dio un toque de atención a los integrantes del comando. Todos miembros de las FFAA. Liderados por el comandante Ynestrillas. Y al final no paso nada.

Lastima.

Picolo falangista dijo...

pero eso seria por venganza ante la traicion del borbon, el AUTENTICO PROMOTOR DEL 23-F, hasta que los yankis le dijeron "si te pones tonto duraras poco"....de todos modos ya nos llegó con una dictadura militar....mejor que no pasara nada BIENVENIDOS LOS TIEMPOS DIFICILES PUES SERAN LA DEPURACIÓN DE LOS COBARDES