16 de marzo de 2009

Monumento a la nada


Hace ya casi cinco años que los revanchistas de turno arrancaron a base de cincel las placas del monolito del Alto de Miranda que el pueblo montañés levantó para agradecer el apoyo de las tropas italianas en la guerra fraticida, no contentos con quitar las placas, dejan el monolito original que es en realidad un monumento a lo que se está conviertiendo esta ciudad, un "monumento a la nada", eso si, suponemos que las placas las estarán guardando para reubicarlas en el supuesto museo militar al que "siempre supuestamente" van a ir a parar todos esos objetos molestos que mal que le pese al Ayuntamiento en su intento por hacer de Santander una ciudad igualitaria, cosmopolita y multicultural, siguen gustando a los conciudadanos de bien de esta noble y leal ciudad.

¿Se acordará alguien en elecciones de los antifascistas... de centro reformista?

1 comentario:

Txiripitiflautiko dijo...

Es repulsiva la actitud babosa y revanchista de todas estas sabandijas.